Los efectos del turismo en los Espacios Naturales Protegidos

Los Espacios Naturales Protegidos (a partir de ahora ENP) son parcelas del territorio con un régimen específico de protección dirigido a la conservación de la biodiversidad, al fomento de su conocimiento y disfrute por los ciudadanos, y al desarrollo sostenible. Por tanto, la finalidad de estos espacios es preservar mediante la legislación establecida la diversidad biológica y los recursos culturales y naturales.

Por ser lugares con paisajes bien conservados, los ENP son atractivos para los ciudadanos que desean disfrutarlos usando sus recursos naturales con finalidades variadas como el descanso, las actividades físicas o el conocimiento del patrimonio.

Parque-Nacional-de-Monfragüe

Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres)

Aunque el turismo en los ENP se presenta como una de las alternativas más favorables para el uso económico de los recursos naturales,  juega un papel importante en la degradación de estos espacios, ya que puede provocar impactos negativos como la erosión del suelo o la pérdida de la flora, producidos principalmente por el comportamiento negativo por parte de los visitantes. Además, debido a la degradación que se provoca, los impactos del turismo pueden a veces incluso afectar a la calidad de la propia experiencia turística en sí. Por todo ello, el turismo siempre es un punto crítico a considerar en el establecimiento y gestión de las áreas protegidas.

El papel de los ENP como destinos turísticos conlleva nuevas necesidades añadidas a las funciones de conservación. Los gestores de las áreas protegidas se han visto “forzados” a adoptar medidas “extraordinarias” para ordenar y controlar el uso público, que en algunos casos había llegado incluso a comprometer la propia conservación de los elementos protegidos.

Aunque la construcción de infraestructuras encaminadas a mejorar la comodidad de los turistas genera un gran impacto (desmontes, modificación de rutas migratorias en caso de desarrollo excesivo de instalaciones, destrucción y fragmentación de hábitats, etc.) a continuación me centraré principalmente en los impactos que producen los turistas en sí, especialmente en el suelo, la flora y la fauna.

 -Impactos sobre el suelo: debido al turismo, en el suelo se generan diferentes impactos como compactación, erosión, pérdida de la materia orgánica, reducción de la porosidad y la permeabilidad del suelo. A veces, también se genera una escorrentía acelerada. Puesto que estos impactos se producen principalmente por el pisoteo, se dan más a menudo en las cercanías a los senderos, ya que estos sirven de enlace entre los visitantes y los ecosistemas naturales. Por ello, es muy importante prestar atención a los patrones espaciales en el diseño de los senderos.

 -Impactos sobre la vegetación: el turismo lleva aparejado habitualmente problemas de vegetación aplastada, cortada o arrancada por parte de los visitantes. Al igual que en el caso del suelo, la poca atención prestada a los patrones espaciales en el diseño de los senderos han aumentado la posibilidad de que se produzcan impactos debidos al pisoteo, lo que genera pérdida de la cubierta vegetal, rotura de tallos, reducción del vigor de la planta y otros problemas en la vegetación asociados al deterioro del suelo. El impacto producido sobre la vegetación, dependerá en parte del tipo de planta, por lo que las actividades turísticas deberían establecerse en zonas dónde la resistencia y la capacidad de recuperación de las plantas sea la adecuada para soportar dicha actividad.

 -Impactos sobre la fauna: muchas especies de fauna que se encuentran amenazadas prefieren vivir dentro de los ENP debido a que son áreas bien conservadas. Por ello, es muy importante  estudiar los posibles efectos del turismo ya que las poblaciones de estas especies se pueden ver muy perjudicadas.

Los impactos relacionados con la fauna se deben principalmente a la mera presencia de los turistas, la contaminación acústica generada y al deterioro de los hábitats de la zona. En los Espacios Naturales Protegidos  pequeños, es más difícil mantener a las especies especialistas, por lo que la presión producida por los visitantes en estas zonas puede ser crucial. Además, la actividad turística generará un mayor impacto en la fauna localizada en zonas abiertas, debido a que en esas zonas hay una mayor visibilidad.

Por otro lado, la presencia del ser humano hace que algunas especies eviten los senderos mientras que especies más generalistas se encuentran en zonas cercanas a ellos, lo que produce que las especies sensibles sean reemplazadas por especies más tolerantes a las perturbaciones. Este tipo de impacto se magnifica cuanto mayor es el número de visitantes. Por ejemplo, las aves rapaces suelen ser especies sensibles a las perturbaciones, por lo que evitan las zonas con presencia humana a la hora de nidificar. Por tanto, la actividad turística en masa puede alterar los ciclos reproductivos y la nidificación de algunas especies.

También es importante destacar que algunas especies animales perciben al ser humano como un depredador, lo que produce estrés sobre los individuos así como un cambio en su conducta y un déficit en su éxito reproductivo. Debido a que el impacto se produce por el mero hecho de la presencia humana, una mayor presencia de visitantes hace que los efectos se magnifiquen. Además, el impacto producido es mucho mayor cuando las visitas de los turistas coinciden con la temporada de cría de estas especies.

Un ejemplo del impacto generado por el turismo sobre la fauna, es el caso del Valle de las Mariposas, en la Isla de Rodas (Grecia). Este valle es un área protegida que constituye el hábitat de la especie de mariposa Panaxia quadripunctaria. En los últimos años, se ha producido un aumento del turismo en esta zona a la vez que se ha percibido una disminución de la población de esta especie. Esto es debido a que los visitantes durante el día producen contaminación acústica (palmas, gritos, etc.), a menudo con la intención de que las mariposas vuelen y así poder fotografiarlas durante su vuelo, lo que conlleva un trastorno en el comportamiento de las mariposas y una pérdida de energía, ya que esta especie de mariposa tiene un período de actividad nocturno. Este cambio en su actividad y su consecuente pérdida de energía, provoca a su vez otros efectos en la especie como es la muerte de muchos de los individuos durante la migración.

panaxia

Ejemplar de Panaxia quadripunctaria

Además de los impactos generadores sobre estos tres elementos esenciales de los ENP, la actividad turística genera otros impactos como una mayor generación de basuras, contaminación paisajística (señalización de tráfico, farolas, paneles de información, etc., que se colocan en el interior de los parques con el fin de facilitar la estancia a los visitantes),. mayor polución atmosférica y acústica o un mayor consumo de recursos.

Pero el turismo en los ENP no sólo tiene impactos negativos sobre estos, también se pueden encontrar algunos efectos positivos que se deben considerar, ya que el turismo y sus actividades pueden garantizar que las áreas designadas como protegidas no sufran un mayor deterioro ecológico, pues son zonas protegidas y vigiladas y las actividades turísticas realizadas en ellas pueden proporcionar recursos económicos que pueden ayudar a conservarlas de manera sostenible. Si se gestiona de forma eficiente y racional, el turismo puede dar una oportunidad de autofinanciación de las áreas protegidas que ayude a la liberalización de la dependencia de los gobiernos.

Un ejemplo de cómo se puede conseguir parte de dicha autofinanciación, es la incorporación del cobro de entradas para acceder a los parques destinando el dinero recaudado a la propia gestión y mantenimiento del parque. Pero, ¿estarían los visitantes dispuestos a pagar una entrada por entrar a un espacio natural que realmente tenemos derecho a disfrutar todos? Algunos estudios en parques que ya han puesto en marcha este tipo de propuestas han demostrados que habitualmente los visitantes están dispuestos a pagar y que el hecho de tener que pagar una entrada no produce una disminución del turismo en la zona. Aunque el precio establecido de las entradas, como siempre, es un punto a tener muy en cuenta.

Por otro lado, el desarrollo del turismo en ENP también puede producir un efecto positivo sobre el medio socioeconómico, sobre todo en zonas donde el desarrollo es menor pero tienen un alto valor natural, ya que se puede convertir en una oportunidad de obtener ganancias en el propio sector y traer ganancias a su vez a otros sectores. Por tanto, el turismo en las áreas protegidas puede ser un medio del que obtener una fuente de ingresos y generar puestos de trabajo, además de contribuir así a la mejora de la calidad de vida y el desarrollo de la zona. Además, en zonas donde la migración de la población de las localidades cercanas que rodean estos espacios a las ciudades es un problema, el turismo puede ser un factor decisivo a la hora de minimizar la migración de la población local debido a la impresión por parte de la población de la disponibilidad de oportunidades de empleo y además puede ser un medio de sensibilización sobre la importancia de la protección del medio ambiente.

Bulnes

Bulnes (Parque Nacional de Picos de Europa)

El problema es que el desarrollo socioeconómico unido a la actividad turística puede ser un arma de doble filo, ya que el problema de la estacionalidad hace que los beneficios económicos sólo se obtengan durante cortos periodos de tiempo. Esta estacionalidad es, por otro lado, un beneficio, ya que la naturaleza durante la temporada baja de visitantes tiene la posibilidad de recuperarse de los impactos producidos durante la temporada alta.

A pesar de ello, el turismo puede ser una herramienta importante para el desarrollo de las comunidades, ya que es una oportunidad de dar una solución a pequeñas comunidades con altas tasas de desempleo y una fuente temporal de ingresos, pero para ello debe ser bien gestionado a nivel local, ya que la actividad turística puede degradar el paisaje de tal forma que consuma el propio atractivo turístico de la zona.

Así que, a partir de ahora, cuando visitéis un paraje natural tened en cuenta todo lo anterior para minimizar vuestros impactos, y si es posible contribuir social o económicamente en los pueblos de los alrededores. ¡Recordad que es muy importante para conservar estos espacios y favorecer desarrollo socioeconómico de los pueblos cercanos!

Anuncios

Acerca de P.delaVega

Ambientóloga. Idealista soñadora y adicta a la lectura. Amante de la naturaleza que no mata ni un mosquito. Ni si, ni no, ni blanco, ni negro.
Esta entrada fue publicada en Artículos y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s